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Reseña: Deseo en sus ojos de Kaitlin O’Riley

Ella deseaba una aventura... Para muchos, la temporada social de Londres es un torbellino de brillantes salones de baile, vestidos de moda y miradas robadas. Para Juliette Hamilton, la segunda de cinco hermanas, no es nada más que puro chismorreo. Incapaz de reprimir su vena salvaje, Juliette está desesperada por escapar de las miradas atentas de la sociedad. Y entonces se le presenta la oportunidad perfecta en forma del apuesto capitán de barco Harrison Fleming. Cuando Harrison descubre a Juliette de polizón en su barco, lo único que quiere es llevar a aquella irritante y embriagadora mujer con su familia para volver al negocio de amasar fortuna. Pero es demasiado tarde para cambiar de rumbo, así que le inflige otro buen castigo: ¡tendrá que trabajar como su criada personal! Ahora, Juliette está siempre a su entera disposición, día y noche. Y ambos comienzan a darse cuenta de que en esas estrechas dependencias, su penitencia puede que sea mucho más que un placer...

¿Qué nos ha gustado? 
- ¡Levad anclas!: la trama de Deseo en sus ojos se desarrolla a partes iguales en el mar y en la tierra, aprovechando el viaje de Harrison y de Juliette y la estancia inicial de ésta en Londres. No obstante, las mejores escenas y momentos más destacados de la novela se desarrollan en el océano, donde Kaitlin O’Riley explota al máximo el entorno y lo utiliza de forma muy conveniente para aportar un mayor exotismo al contexto en el que se desarrollan los acontecimientos.
- Tensión gradual: O’Riley consigue en Deseo en sus ojos algo que no logró en su anterior novela sobre las hermanas Hamilton: mantener la tensión sexual creciente y progresiva conforme los acontecimientos van evolucionando, sobre todo gracias a la perfecta construcción de diálogos del que hace alarde la novela. Y es que los coloquios entre Harrison y Juliette son, sin duda, uno de los grandes aciertos de Deseo en sus ojos ya que aumentan de intensidad poco a poco, conduciendo de forma indirecta la relación que se va fraguando entre los personajes principales, de forma más convincente que en Un beso perverso.

¿Qué no nos ha gustado?
- Buscando una nueva heroína: a Juliette, la protagonista de Deseo en sus ojos, ya la conocimos en Un beso perverso, donde, sin embargo, no ejercía un papel demasiado destacado como consecuencia de su falta de carisma. Las esperanzas que albergábamos de que Juliette cambiara su egocéntrica y malcriada personalidad en Deseo en sus ojos y se volviera una protagonista más decidida y fuerte, no tardan, sin embargo, en desinflanderse en cuanto nos adentramos en los primeros capítulos de la novela. Juliette sigue siendo una figura tan poco atractiva como lo ha sido siempre y su forma de ser solo consigue distanciar al lector. Por suerte, la fuerza narrativa con la que cuenta el héroe masculino de la novela, Harrison, suple, en parte, la larga lista de faltas de su compañera femenina.
- Un clímax prematuro: el ritmo narrativo es uno de los principales problemas con los que cuenta Deseo en sus ojos. O’Riley inserta el momento de máxima intensidad emocional entre Harrison y Juliette poco antes de la mitad de la novela, durante la travesía marítima que aleja a la protagonista de su tan odioda sociedad londinense. Pero, a partir de ahí, los acontecimientos sufren un paulatino enfriamiento que culmina en un final apresurado y poco conclusivo que no responde, ni de lejos, a las expectativas del lector.
- Unos secundarios con presencia deslumbrante: tal vez como consecuencia de la falta de carisma de Juliette, la pareja protagonista no consigue imponerse, en presencia ni en importancia, al resto del elenco. De hecho, los personajes secundarios –el amigo de Juliette, Jeffrey, sin ir más lejos– eclipsan por completo al dúo de héroes, dejándoles, en muchos capítulos, convertidos en simples figuras anecdóticas.

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