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Reseña: Tentación de Nicole Jordan

Cuando Max Leighton, un apuesto comandante militar, llega gravemente herido a Cyrene, el mayor anhelo de Caro Evers es curar las cicatrices emocionales que la guerra ha dejado en ese hombre. Pero tras una noche de pasión, descubre a un sensual maestro cuyo simple contacto la conduce al más absoluto abandono. Max regresa a Londres pero pronto vuelve a Cyrene en busca de esa tentadora mujer a la que no ha podido olvidar… Sin embargo, una vez allí, descubre que Caro lleva una peligrosa doble vida.

¿Qué nos ha gustado?
- Combinando acción y amor: la trama de Tentación es un buen ejemplo de que la mezcla de géneros en la literatura rosa es una tendencia cada vez más clara. Nicole Jordan prescinde por completo en esta novela de un argumento puramente romántico e inserta, de forma paralela y complementaria, una línea argumental en la que mezcla el suspense y la acción para imprimir un toque más híbrido a la obra que supone un valor adicional nada desdeñable.
- La belleza del entorno: Tentación cuenta con un escenario cargado de colorido y riqueza que aporta una ambientación muy exótica a la trama y que hace disfrutar al lector no solo de los acontecimientos sino también del entorno en el que se desarrollan.
- Amor en su justa medida: a diferencia de algunas de las anteriores novelas de Jordan, Tentación no peca de exceso de sentimentalismo. Las escenas sexuales están muy bien dosificadas, sin que llegan a resultar tan repetitivas como ocurría en Éxtasis, y sin que con ello se pierda tampoco la intensidad emotiva de los encuentros íntimos sobre los que tanto incide siempre esta autora.

¿Qué no nos ha gustado?
- Un amante difícil: Max, el héroe de Tentación, es un personaje del que resulta complicado enamorarse en primera estancia. Jordan imprime en su carácter una personalidad demasiado arrogante y egocéntrica que provoca una rechazo casi inmediato del lector. No llegamos realmente a apreciarle hasta que sus desdeñosos caprichos dejan de tener tanto protagonismo en la novela; algo que no ocurre, por otro lado, hasta bien entrada la mitad de la novela.
- Una relación apresurada: la conexión amorosa entre Max y Caro resulta casi inmediata. La autora no pierde ni dos capítulos antes de que los dos protagonistas confiesen sus sentimientos y den rienda suelta a su pasión. Se echa en falta, en este sentido, un poco mas de calma en el desarrollo de este amor que resulta demasiado apresurado y poco construido.

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