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Reseña: Misión olvido de María Dueñas

Incapaz de recomponer sus propios pedazos, la profesora Blanca Perea acepta a la desesperada lo que anticipa como un tedioso proyecto académico. Su estabilidad personal acaba de desplomarse, su matrimonio ha saltado por los aires. Confusa y devastada, la huida a la insignificante universidad californiana de Santa Cecilia es su única opción. El campus que la acoge resulta, sin embargo, mucho más seductor de lo previsto, agitado en esos días por un movimiento cívico contrario a la destrucción de un paraje legendario a fin de construir en él un enorme centro comercial. Y la labor que la absorbe —la catalogación del legado de su viejo compatriota Andrés Fontana, fallecido décadas atrás— dista enormemente de ser tan insustancial como prometía.
¿Por qué nadie se preocupó nunca de rescatar lo que Andrés Fontana dejó a su muerte? ¿Por qué, después de treinta años, alguien tiene interés en que todo aquello se destape al fin? ¿Qué tiene que ver la labor inconclusa del viejo hispanista con todo lo que está ocurriendo ahora en Santa Cecilia? ¿Qué le movió a desempolvar la historia no contada de las misiones del Camino Real? Antes de encontrar respuestas, Blanca aún tiene mucho que entender.

¿Qué nos ha gustado?
- Sencillez y concisión: a pesar de todos los datos históricos y sociológicos que María Dueñas incorpora en Misión olvido, el estilo de la escritora es tan funcional y didáctico que el lector no percibe en ningún momento este trasfondo documental como una lección aburrida de historia sino como un acompañamiento muy ameno que completa la trama con bastante acierto.
- No esperes un clon: El tiempo entre costuras cautivó a cientos de lectores gracias, entre otras cosas, a las trepidantes aventuras y vivencias que experimentó Sira en la novela debut de Dueñas. Sin embargo, Misión olvido es muy diferente. Menos aventura y mas sentimentalismo e intimismo es lo que caracteriza a la tan esperada sucesora de El tiempo entre costuras. No hay grandes montajes narrativos, como muchos lectores podrían esperar, pero sí un mundo interior de los personajes mas perfeccionado y rico en el que se aprecian unas aspiraciones literarias mas humildes e introspectivas, que ganan en profundidad interior y pierden en grandilocuencia narrativa.
- Manteniendo el estilo: aunque Misión olvido no es tan espectacular como El tiempo entre costuras, ni desde el punto de vista argumental ni narrativo, Dueñas consigue, no obstante, demostrar en cada pagina, en cada capítulo, que su estilo literario derrocha profesionalidad y saber hacer. Nada de baches de principiantes ni de soluciones precipitadas sobre la marcha. Misión olvido es una novela muy bien pensada, escrita y construida que no decepciona y que vuelve a demostrar que Dueñas es una escritora nata.
- Cada uno con su habla: uno de los detalles que mejor ha dispuesto Dueñas en Misión olvido es la caracterización lingüística de los diferentes personajes que intervienen en su ultima novela. Cada uno de ellos mantiene una forma particular de hablar muy acorde con la personalidad que la autora imprime en ellos –véase por ejemplo el contraste entre Nana y Blanca– y que dice mucho a favor del cuidado con el que la escritora española ha cuidado el ámbito lingüístico en su segunda obra.

¿Qué no nos ha gustado?
- Muchas líneas, poca claridad: a diferencia de la trama de El tiempo entre costuras, Misión olvido no posee un hilo argumental claro –sobre todo durante la primera parte–, sino que el argumento principal se entrelaza y complica con numerosas historias secundarias que no tienen relevancia efectiva en la historia y sobre las que Dueñas dirige la atención del lector de forma excesiva e innecesaria, dejando, por el contrario, aspectos mas relevantes entre interrogantes sin resolver.
- Hay que adelgazar: Misión olvido es una de esas novelas a las que le sobra, por lo menos, unas doscientas paginas de las 512 totales que posee. Capítulos y capítulos en los que Dueñas no nos cuenta realmente nada que merezca la pena, desde el punto de vista argumental, y sin los cuales la obra hubiese ganado en rapidez y en dinamismo.

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