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Reseña: El amuleto de Medusa de Robert Masello

En el siglo XVI, Benvenuto Cellini fue el maestro artesano de la Italia del Renacimiento: orfebre, escultor, nigromante y creador de un amuleto tallado con esmero que en su tiempo fue la preciada posesión de papas y príncipes, reinas y conquistadores. Una obra de inimaginable poder y peligro. David Franco es un joven y escéptico erudito que trabaja para la biblioteca Newberry de Chicago, tratando de recuperar una reliquia legendaria y dilucidar sus secretos. Pero su investigación pronto se convierte en una trepidante aventura, una carrera contrarreloj desde Chicago hasta los castillos franceses y desde la Revolución Francesa a los palacios romanos, buscando la respuesta a un enigma que ha intrigado a la humanidad desde el principio de los tiempos. Franco se verá atrapado en una lucha a vida o muerte, perseguido por letales asesinos y por sus propios demonios, y enfrentado a un mal que desborda sus peores pesadillas.

¿Qué nos ha gustado?
- Conectando el pasado y el presente: Robert Masello sustenta la trama de El amuleto de Medusa en un viaje interno entre el Renacimiento y la actualidad que se desarrolla con naturalidad y continuidad, sin que se sufran grandes saltos inconexos, gracias, sobre todo, al uso que se hace del amuleto de Medusa como hilo conductor de todo el argumento. Además de esto, la contextualización histórica que sirve como trasfondo a ambos espacios históricos aparece muy bien construida lo que contribuye también a desarrollar esta imagen de unidad argumental.
- Una búsqueda sin descanso: las indagaciones en las que se ve inmerso David convierten la trama en una carrera trepidante, cargada de tensión y dinamismo, en la que no faltarán increíbles descubrimientos históricos e intentos de asesinato que pondrán al lector al borde del nerviosismo y al protagonista en el filo de la muerte en más de una ocasión. En definitiva, un argumento con el que difícilmente nos aburriremos si nos gustan las conspiraciones de corte histórico del tipo El código Da Vinci.

¿Qué no nos ha gustado?
- Amor forzado: aunque se aprecian los intentos de Masello por hacer que la subtrama centrada en la relación de David y Sarah funcione de alguna forma, estas tentativas no pasan de disparos al aire. Y es que, el amor entre estos dos personajes no es más que una química forzada, que parece insertada con calzador; más por exigencias editoriales que por necesidades del argumento.
- Sin conexión posible: dejando al margen al protagonista, David Franco, el resto de personajes de El amuleto de Medusa no consiguen despertar en el lector ni un mínimo rastro de sentimientos. La frialdad con la que Masello desarrolla cada una de las figuras hace que la complejidad narrativa de las mismas sea prácticamente inexistente y convierte a los personajes en meras figuras unidimensionales, sin alma ni personalidad propia.
- Un final que se queda corto: aunque, como ya se ha dicho, Masello construye la tensión narrativa de El amuleto de Medusa de forma muy satisfactoria, la conclusión de la misma resulta insuficiente. Tal vez porque la gran revelación final que el lector espera no es tan grandilocuente como apuntaba el argumento o porque el desenlace es simplista en exceso –demasiado sencillo después de la cadena de dificultades en la que se ve inmerso David– el desenlace de la trama es una auténtica decepción que estropea la buena evolución del resto de la novela.

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