jueves

Reseña: Robopocalipsis de Daniel Wilson

En un futuro cercano, una unidad de inteligencia artificial llamada Archos se activa sola y mata al hombre que la creó. Con este primer acto de traición, Archos inicia el siniestro proceso que la llevará a controlar la red de máquinas y la sofisticada tecnología que regula nuestro mundo. Unos meses más tarde, todos los dispositivos mecánicos se sublevan, haciendo estallar la Guerra de los Robots, una sangrienta ofensiva que diezma a la población humana y que, por primera vez en la historia, hace que hombres y mujeres de orígenes y creencias dispares se unan sin reservas. Durante cinco años librarán una lucha épica, impulsados por una única y férrea motivación: la supervivencia de su especie.

¿Qué nos ha gustado?
- Diferentes supervivientes, diferentes relatos: Daniel Wilson conduce la trama a través de un grupo de humanos supervivientes, muy diferentes entre sí, con los que el lector se adentra en el mundo post apocalíptico que dominan los robots. Sus distintas vivencias nos ofrecen una visión más completa de la crueldad y la tiranía en la que se encuentran.
- La humanidad y el optimismo, ante todo: la lucha de los humanos supervivientes por encontrar un lugar en el nuevo mundo de los robos esconde tras de sí una interesante reflexión sobre la perseverancia y el valor de la humanidad. Por otro lado, el optimismo domina cada capítulo de  la noval puesto que el argumento cae nunca en la desaliento sino que siempre deja entrever un rayo de esperanza a través del cual los diferentes personajes siguen avanzando hacia el futuro.
- Futuro, sí, pero también…: aunque en el género predominante de Robopocalipsis sea, como la trama bien demuestra, el de la ciencia ficción, lo cierto es que Wilson introduce de forma constante ligeras pinceladas de otras temáticas. El terror y el thriller también están presentes en esta novela hasta quedar fusionados con los elementos más futurista y tecnológicos que impregna la obra.
- Dos partes muy diferentes: en Robopocalipsis se aprecia una abismal diferencia entre la primera parte y la segunda. Durante los primeros compases de la obra, el argumento se vuelve demasiado lento, con un desarrollo de los acontecimientos pausado y muy interiorista. Sin embargo, en la segunda parte este ritmo cambia por completo. Wilson arrastra al lector por los últimos sucesos de forma frenética hasta concluir el enfrentamiento decisivo con el que se cierra la novela.

¿Qué no nos ha gustado?
- Las comparaciones son odiosas pero reales: según avanzamos en la lectura, las comparaciones entre Robopocalipsis y World War Z de Max Brooks resultan imposibles de eludir. De hecho, ambas novelas presenta una trama muy similar, en la que los zombies, en una, y los robots, en otra, se alzan con el poder y establecen un estado tiránico sobre los humanos. La única diferencia aparente es que World War Z resulta más devastadora y violenta que Robopocalipsis. Por lo demás las comparaciones son obvias.
- Con la vista puesta en Hollywood: da la impresión, sobre todo en la segunda parte de la novela, de que el escritor norteamericano construyó los últimos capítulos a modo de superproducción cinematográfica, con capítulos más cercanos a grandes escenas de acción cargadas de efectos especiales que a episodios literarios.
- ¿Esto es todo, amigos?: después de persecuciones y peleas espectaculares el desenlace de Robopocalipsis se queda excesivamente corto, apenas un bosquejo de lo que se esperaba tras tantos fuegos artificiales. Y es que, en realidad, la tan esperada confrontación final con el antagonista apenas ocupa unas páginas, varios diálogos sin demasiado contenido y unas cuantas peleas de estilo futurista.

Artículos relacionados
Corazón de Fuego de Moira Young
Divergente de Veronica Roth
Juntos de Ally Condie
La chica mecánica de Paolo Bacigalupi

0 comentarios :

Publicar un comentario