miércoles

La esquina del diablo

John Carr, alias Oliver Stone —uno de los más hábiles asesinos del país— observa, tal vez por última vez, la Casa Blanca desde el parque Lafayette. El presidente de Estados Unidos ha vuelto a requerirlo para una delicada misión.
Aunque lleva décadas luchando por dejar atrás su pasado, Stone no puede negarse. Pero la misión cambia drásticamente incluso antes de empezar... Una bomba explota delante de la Casa Blanca, y él deberá averiguar quién es el responsable.

¿Qué nos ha gustado?
- Ritmo rápido: como en la mayoría de las obras de David Baldacci, el ritmo de La esquina del diablo es bastante frenético. En cada capítulo ocurren muchos acontecimientos y el lector no tiene tiempo ni para tomarse un descanso.
- Capítulos cortos: la corta extensión de los episodios favorece la lectura rápida de la novela que no se hace pesada, a excepción de los pasajes descriptivos que Baldacci utiliza a modo de contextualización.
- Una mezcla de sorpresas y giros predecibles: la trama se desenvuelve en una perfecta conjunción entre acontecimientos que vemos venir de lejos y otros que nos dejan boquiabiertos, perfectamente encubiertos por el autor.
- Interesante reflexión sobre el terrorismo del futuro: la introducción de la nano tecnología como base de las artimañas de los terroristas, no solo aporta un interesante y poco conocido componente en la trama sino que también nos hace replantearnos en qué puede afectar esta tecnología al terrorismo del futuro.

¿Qué no nos ha gustado?
- Un protagonista con novelas a sus espaldas: el hecho de que no sea la primera vez que David Baldacci utiliza a Oliver Stone como personaje central de alguna de sus novelas condiciona en gran medida La esquina del diablo ya que el trasfondo del personaje, construido en obras precedentes, no llega a calar en el lector si no hemos leído antes Camel Club, Frío como el acero o Los coleccionistas.
- No es la mejor novela del Camel Club: aunque La esquina del diablo no decepciona tanto como para enterrarla y no querer saber nada de ella, tampoco puede considerarse la mejor novela protagonizada por Oliver Stone. Cualquiera de sus novelas anteriores está mejor construida en todos los sentidos que su reciente sucesora.
- Personajes transparentes: los personajes de La esquina del diablo no acaban de desarrollar una presencia propia en la trama. En parte porque Baldacci no les imprime ni un mínimo de atisbo de complejidad narrativa. Pasan por la novela sin que nos sintamos unidos a ellos en ningún momento.
- Más de lo mismo: La esquina del diablo no aporta nada que no hayamos visto antes en el género del thriller. No se innova sino que se juega con los clásicos componentes de siempre, perfectos para los fans más incondicionales de este tipo de literaturas y poco arriesgados para el resto.

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3 comentarios :

Baldacci está perdiendo calidad... Una lástima... me gustaban sus novelas antes

Este libro no me gustó. Como dice la crítica hay mejores obras del Camel Club

Bufff... Este libro fue una pesadez tremenda

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