jueves

La canción de los maoríes

La canción de los maoríesEn La canción de los maoríes, las primas Elaine y Kura se debatirán entre las raíces inglesas y la llamada del pueblo maorí para forjar su propio destino. Entretanto, vivirán los vaivenes de una tierra comparada con el paraíso a la que llegan misteriosos desconocidos decididos a quedarse.

¿Qué nos ha gustado?
- Una digna heredera: la escritora alemana recupera la riqueza argumental de En el país de la nube blanca para adentrar una vez más al lector en las tierras salvajes de Nueva Zelanda con una historia en la que vuelven a primar los amores y los desamores. Los encuentros y las venganzas. Las tradiciones y las férreas costumbres sociales.
- Amor como principal baluarte: el componente romántico sigue siendo el predominante en La canción de los maoríes, a pesar de que el trasfondo histórico esté muy presente. No hay grandes aventuras ni suspense pero sí un argumento muy sentimentalista.
- La importancia de los personajes femeninos: como ya ocurrió en En el país de la nube blanca, los personajes de La canción de los maoríes deslumbran por la profundidad con la que están tratados. Lark nos lleva hasta el interior de sus corazones y de sus mentes hasta que sentimos que cada una de las figuras narrativas de la novela forma parte de nuestras vidas. Aún así, los personajes masculinos siguen teniendo un papel más secundario con respecto a los femeninos, que siguen llevando el peso de la novela con total entereza.
- Comienzo lento, desarrollo adecuado: aunque con un arranque no tan espectacular como el de En el país de la nube blanca, el ritmo narrativo de La canción de los maoríes se mantiene en una constante progresión ascendente, que crece en intensidad emocional conforme van pasando en las páginas.
- Desenlace para recordar: La canción de los maoríes concluye con un desenlace cargado de ternura en el que vuelven a aparecer muchos de los personajes más representativos de la saga y en el que, por supuesto, se dejan todos los hilos dispuestos para la esperada tercera parte.
- Un estilo sencillo: el estilo narrativo de Lark vuelve a destacar, sobre todo, por la sencillez con la que la escritora alemana acerca los acontecimientos y los espectaculares escenarios al lector. Las descripciones dejan entrever la admiración de la autora por las tierras en las que se desarrolla la novela, en esta ocasión la ciudad de Greymouth, pero no resultan reiterativas ni largas en exceso.

¿Qué no nos ha gustado?
- De nuevo dos protagonistas: aunque no puede considerarse, ni mucho menos, como un motivo para no leer la novela, el hecho de que de nuevo nos encontremos ante dos protagonistas femeninas que tanto nos recuerdan al tandem Gwyneira-Helen de En el país de la nube blanca no aporta demasiada innovación a su secuela.
- No es una obra maestra: como su antecesora, La canción de los maoríes no es el paradigma de la literatura romántica ni tampoco pasará a la historia como una obra maestra pero sí es del todo recomendable para pasar un rato muy entretenido mientras disfrutamos con las apasionantes vidas de Elaine y Kura.

Artículos relacionados
La gardenia blanca de Shanghái de Belinda Alexandra.
La Casa de Riverton de Kate Morton
Agua para elefantes de Sara Gruen
La casa del viento de Titania Hardie

3 comentarios :

Gracias por la crítica! No sabía si leermelo

Me alegro de que la segunda parte sea tan buena como la primera porque a mí me encantó cuando la leí.

Estoy terminando el primero y en cuanto lo acabe me pongo con éste. Gracias por la reseña.

Publicar un comentario