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El mercader

El mercaderLa vida de un hábil mercader y su lucha por abrirse camino en la estratificada sociedad medieval es el núcleo central sobre el que Coia Valls, a la que ya conocimos por la maravillosa La princesa de jade, construye su segunda novela, El mercader. Una obra de género histórico con la que la escritora catalana demuestra, con autoridad, que está dispuesta a afincarse en el sector editorial entre los autores más vendidos.

En El mercader, Valls juega con todo tipo de aventuras y desventuras: el sufrimiento de un amor imposible, enemistades irreconciliables, luchas encarnizadas en alta mar, secretos de familia que no deben salir a la luz. Todo eso y más acaba por conformar el argumento, marcado con acierto por las limitaciones, tradiciones y supersticiones de la Edad Media española.

Aún así, la primera parte de la novela, más centrada en la vida de Jaume Miravall, es la más inconsistente de las tres que conforman la novela. Los acontecimientos se suceden con una rapidez excesiva que hace que el lector no termine de encajar todas las piezas de la historia y a los diferentes personajes en más de una ocasión. Este pequeño fallo constructivo inicial queda, por suerte, subsanado en la segunda y tercera parte, en las que se hace más hincapié en las razones que se esconden tras los acontecimientos y se apuesta por un mayor componente reflexivo en la evolución de  los personajes.

Aunque Jaume Miravall es el personaje con mayor presencia en El mercader, lo cierto es que difícilmente puede catalogarse como protagonista indiscutible. Valls conforma la historia de tal forma que todas las figuras narrativas desempeñan un papel esencial dentro de la trama; todas ellas poseen un cometido dentro de los acontecimientos que se van desarrollando. La combinación conjunta del elenco en su totalidad es, por tanto, la que acaba por conformar la esencia de la novela.

A simple vista, puede parecer que la trama de El mercader se centra en las vivencias de Miravall y su familia sin que ofrezca nada más allá pero lo cierto es que esto es del todo erróneo. Valls utiliza los sucesos por los que atraviesan las vidas de los personajes como excusa para adentrar al lector en una época decisiva de la historia, invitándole a reflexionar sobre los cambios sociales y políticos que supusieron los años de transición entre la Edad Media y el Renacimiento.

Mención especial merece el estilo narrativo de Valls en esta su segunda novela. Aunque en La princesa de jade nos sorprendió la habilidad innata de la autora para recrear épocas pasadas, en El mercader esta destreza alcanza nuevas cotas, más perfeccionadas que las anteriores. La escritora de Reus consigue, no solo recrear a nuestro alrededor el espíritu de una época, sino también evocar los sonidos funestos de las campanas en plena epidemia de peste, los olores de los mercados en plena actividad, las impresionantes vistas de la iglesia de Santa María del Mar en plena construcción. En definitiva, una novela que consagra, sin lugar a dudas, el nombre de Coia Valls.

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2 comentarios :

Espero que sea igual de bueno que La princesa de Jade

L' acabo de llegir i l' he trobat sublim!!!

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