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El hombre que quiso matarme

El hombre que quiso matarmeEl hombre que quiso matarme es un constante viaje del pasado al presente, a través del cual el lector va ensamblando, no solo el asesinato que centra la novela, sino también los entornos personales que rodean a los protagonistas, sobre todo, el de la víctima y el de su asesino. De ahí que la gran particularidad de esta novela como obra policíaca es que la trama no gira alrededor de la típica búsqueda de pistas que conducen hasta el culpable sino que se centra más en la psicología que esconden tras de sí todos los implicados en el crimen para descubrir de forma paulatina sus motivaciones y sus sentimientos más profundos.

Como ocurre en la mayoría de las novelas que nos llegan del país del sol naciente, en El hombre que quiso matarme se aprecia el estilo narrativo y la estética literaria tan propia de Japón, marcada por los incisos reflexivos constantes y el ritmo lento en el desarrollo de los acontecimientos. Por otro lado, la habilidad de Shuichi Yoshida para la escritura no deja lugar a dudas en esta novela, en la que el autor japonés demuestra que los premios Osaragi Jiro y Mainichi Publishing Culture que ganó en 2007 no fueron ninguna casualidad.

Como hilo conductor, Yoshida utiliza el sentimiento de la desesperación para ensamblar todas las piezas de la trama y a los diferentes personajes. La desesperación ante la soledad, ante la asfixiante rutina, ante la pérdida de un ser querido, ante la búsqueda de uno mismo. Y, por encima de este eje principal, Yoshida introduce, a partes iguales, incisos moralistas sobre la condición humana y críticas hacia los medios de comunicación y la sociedad nipona que hacen de El hombre que quiso matarme una obra muy compleja, cargada de dobles sentidos y segundas lecturas.

Lo mejor que tiene la última novela de Shuichi Yoshida son, sin duda, sus personajes, que trascienden sus limitaciones narrativas hasta convertirse en seres de carne y hueso con los que el lector no tarda en conectar y sentir cierto respeto por cada uno de ellos. De todo el elenco destaca especialmente Yuichi Shimizu cuya personalidad atormentada y marcada por la desaparición de su madre será la que más presencia consiga dentro de la novela hasta alzarle como uno de los protagonistas más contradictorios de la literatura negra, compasivo y malvado a partes iguales.

Algunos lectores y críticos han comparado a Yoshida con el desaparecido y archiconocido Stieg Larsson ya que ambos, en sus respectivas novelas, han introducido una vuelta de tuerca al género negro. Sin embargo, el tratamiento tan particular que ambos autores imprimen en sus novelas hace que las comparaciones entre estos dos escritores resultan un tanto irreales. Tanto Larsson como Yoshida son dos maestros del género negro, tan brillantes como incomparables.

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4 comentarios :

Había oído hablar mucho de este autor. Parece bueno. Gracias por la crítica.

Estupenda crítica!!! Gracias como siempre

Me compré el libro después de leer la reseña y me encantó. Gracias!!!

excelente novela! no dejo de leer, estoy atrapado entre sus personajes.

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