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El camino de las sombras

El camino de las sombras A sus 11 años, Azoth ha aprendido a juzgar a la gente a primera vista; en realidad, le va la vida en ello, pues forma parte de una de las bandas de huérfanos que roban y malviven en las peligrosas calles de la metrópoli de Cenaria. Bandas en las que los pequeños son tiranizados por los mayores, en las que únicamente sobreviven los más fuertes, los más rápidos, los menos inocentes. Su única posibilidad de escapar a la miseria y al miedo constantes es convertirse en aprendiz de asesino. Y no de cualquier asesino, sino del mejor: Durzo Blint. Para ser aceptado por Blint, Azoth deberá demostrar que tiene aptitudes para el «oficio» que desea aprender. También deberá pagar un elevado precio: empezar de cero con una nueva identidad. Diez años después, el joven Kylar Stern se pasea por Cenaria. Entre sus mejores amigos se cuenta Logan Gyre, heredero de una gran familia de la nobleza y uno de los pocos que podría disputar el trono al loco rey de la metrópoli.  

¿Qué nos ha gustado?
- El trasfondo moral: la trama de El camino de las sombras no solo se centra en el desarrollo del particular trabajo de Kylar como asesino. Brent Weeks enriquece el argumento con un interesante bagaje psicológico a través del cual profundiza en la disyuntiva moral a la que se enfrenta el protagonista en su camino para convertirse en un ejecutor.
- Un argumento muy bien construido: uno de los mejores aciertos de El camino de las sombras es la construcción de la propia trama. Las diferentes líneas argumentales se entrelazan entre sí sin estorbarse, haciendo que el lector se adentre en conspiraciones políticas, reflexiones morales, amores imposibles y escenas cargadas de acción sin que se note el paso de una a otra. Toda la historia fluye con absoluta naturalidad.
- Un toque de realismo: si hay algo que Weeks no se reserva en El camino de las sombras es el realismo que rodea los acontecimientos. A pesar de que la novela posee ligeras pinceladas de componentes fantásticos, el escritor norteamericano consigue trasladarnos la vida de los personajes con toda la crudeza que tendrían en el mundo real. Los abusos a los que se enfrentan Azoth y sus amigos cuando formaban parte de la hermandad y la dura vida de los más pequeños en las calles se integran en la trama sin el menor atisbo de sensibilidad velada.
- Sangre y gore: Una de las principales cuestiones que hay que tener en cuenta antes que empezar la lectura de El camino de las sombras es que la trama se centra en la vida de un asesino. Esto significa que las cantidades de muertes, sangre y detalles escabrosos no faltan en esta novela.
- Un entorno complejo pero fascinante: una de las particularidades más llamativas de El camino de las sombras es que Weeks no pierde demasiadas páginas en explicar al lector el entorno en el cual se ubican los personajes. Son los propios diálogos y la trama los que acaban por construir el escenario, que se vuelve fascinante y rico conforme nos vamos adentrando más y más en la historia.

¿Qué no nos ha gustado?
- Demasiados personajes: la introducción de un elenco amplio de personajes no es algo extraño en la fantasía épica. Sin embargo, en El camino de las sombras esta estrategia no termina de encajar. Esto se debe, sobre todo, a que Weeks entremezcla las subtramas de las diferentes figuras narrativas pero sin llegar a presentarnos a ninguna de ellas con la suficiente profundidad como para que el lector se familiarice con sus historias personales. Más allá del protagonista y de su círculo de allegados, el resto de personajes aparecen y desaparecen sin que quede claro cuál es su función dentro de la novela. El caso más claro es el de la madre de Logan que tras dos capítulos en los su presencia es indispensable, desaparece de la trama como si nunca hubiera existido.
- Ralentización del ritmo: la introducción constante de monólogos a través de los cuales el protagonista se pierde en explicaciones muchas veces intrascendentes para el argumento así como el gran número de subtramas que Weeks construye alrededor de la historia central acaban complicando la novela y ralentizando también el ritmo, que no empieza coger velocidad hasta bien avanzada la mitad de la obra.
- Una narrativa aceptable: aunque el estilo de Weeks es bastante directo la mayor parte del tiempo y su prosa reconstruye los acontecimientos con bastante fluidez, el excesivo detallismo con el que el escritor norteamericano se adentra en determinados aspectos de la historia acaba por alargar la obra de forma innecesaria.


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1 comentarios :

Una de las mejores series de fantasía épica que he leído. Gracias por reseñar.

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