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Se lo que estás pensando

Se lo que estás pensandoUn autor desconocido y una obra magnífica. Ese es el tandem que mejor describe la obra Se lo que estás pensando de John Verdon, un thriller salido de las manos de un escritor novel del que nada se sabía hasta ahora que recupera la esencia más pura de la literatura negra. Un libro con una trama envolvente y un protagonista inteligente y obsesionado con el trabajo que consigue atrapar la atención del lector y mantenerle en vilo hasta el último momento.

Cuando el ex detective David Gurney recibe la llamada de un antiguo compañero de facultad para que le ayude a encontrar al misterioso remitente que no deja de enviarle cartas con misteriosas amenazas, su pacífica jubilación llega de golpe a su fin. Lo que parecía un caso de chantaje se convierte pronto en un sádico asesinato en el que Gurney se verá implicado sin quererlo. Contratado por el fiscal del distrito, el ex detective se lanzará a una carrera contrarreloj para encontrar a un asesino que parece leer la mente de sus víctimas y estar dispuesto a todo para abrir viejas heridas del pasado.

El personaje de Gurney se convierte desde los primeros compases en la figura estrella de Se lo que estás pensando. Perfectamente retratado y con una personalidad muy desarrollada, el protagonista mantiene gracias a su impecable construcción narrativa el hilo principal de la trama, acompañando al lector de un asesinato a otro mientras se plantean con acierto los dilemas internos del personaje y su propia evolución personal.

Además, la relación de Gurney con su esposa Madeleine aporta un mayor realismo al personaje central ya que no solo sirve como contrarrestro a su propia personalidad si no que se utiliza como excusa para dejar entrever las propias limitaciones del protagonista al igual que sus miedos al pasado y al futuro.

Pero dejando a un lado a Gurney y a Madeleine, el resto del elenco de personajes carece por completo de la fuerza narrativa de estos y se convierten en meras figuras secundarias que giran alrededor de los protagonistas. Un detalle, sin embargo, que no disminuye la calidad general de la obra sino que contribuye en gran medida a potenciar el papel del protagonista y a disimular la identidad real del asesino.

La trama mantiene la estructuración clásica de las novelas negras. Un asesinato, pruebas contradictorias y una persecución intelectual entre asesino y detective con los consiguientes giros argumentales que esto conlleva. No obstante, Verdon aprovecha recursos tradicionales de este tipo de literatura para desarrollar un argumento cargado de dinamismo y laboriosidad que, a pesar de no ser original en extremo, logra atrapar al lector y asegurar su interés.

Las deducciones de Gurney en su intento por atrapar al asesino y el detallismo descriptivo, suponen las partes más lentas de la novela y, en ocasiones, ralentizan el ritmo frenético de la obra en exceso. Aún así, no deja de apreciarse el esfuerzo de Verdon por asegurar interesante dosis de tensión en estos fragmentos que consiguen de alguna forma que la trama no disminuya ni pierda fuerza.

Se lo que estás pensando es, en definitiva, una obra muy recordable para todos aquellos lectores que desean embarcarse de nuevo en aventuras al más puro estilo Sherlock Holmes. Su seductor argumento y su clara herencia de la literatura negra más clásica asegurará unas amplias horas de entretenimiento tanto para los amantes del género negro como para todos aquellos que buscan una novela ligera cargada de tensión.

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