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Perfección

PerfecciónSegunda parte y segundo éxito. Scott Westerfeld recupera en Perfección a todos los personajes de su primera novela, Traición, para continuar su saga más exitosa justo donde la dejo en la primera parte. Tally, convertida ahora en perfecta, ha perdido todos sus recuerdos y sus sentimientos por David hasta quedar reducida a una más de las personas autómatas que habitan en Nueva Belleza. Rodeada de popularidad y atractivo físico, los viejos deseos de Tally parecen haberse cumplido. O tal vez no…

Poco o nada queda ya de la joven que decidió arriesgar su vida a cambio de salvar a sus amigos con la que nos encontramos en los últimos capítulos de Traición. El pasado de Tally parece haber quedado atrás y ahora su máxima preocupación son las apariencias y los sentimientos que Zane despierta en ella. De fiesta en fiesta la vida de ambos en Nueva Belleza parece insuperable hasta que Croy se encuentra con Tally y le recuerda las promesas que ha dejado inconclusas. La difícil elección entre pasado y presente marcará todas sus decisiones a partir de entonces.

Los primeros compases de Perfección son bastante predecibles. No sorprende en absoluto el comportamiento de Tally en su nuevo hogar ni tampoco su relación con Zane. Sin embargo, Westerfeld transforma la trama de forma paulatina, incorporando giros imprevistos conforme los acontecimientos se van desarrollando, hasta concluir en un final que, de nuevo, nos dejará con la boca abierta y deseando poder echarle el guante al tercer libro de la saga lo antes posible.

Westerfeld nos muestra en Perfección la parte opuesta del universo literario que vimos en Traición. El Humo ha quedado relegado al esplendor de Nueva Belleza que, aunque resulta menos interesante como escenario principal, nos permite adentrarnos en la parte de la ciudad que no llegamos a disfrutar en la primera novela. Glamour y atractivo físico serán ahora los ingredientes clave de Perfección.

En esta segunda obra, los personajes principales se vuelven mucho más evolutivos. Antiguos aliados convertidos en enemigos y viejas enemistades que ceden ante los rencores del pasado. Muchas de las figuras narrativas de Traición vuelven en Perfección con más fuerza, como es el caso de Zane, que en este libro desarrolla una mayor importancia que en el pasado, y otros tantos nuevos personajes se incorporan a los anteriores enriqueciendo más aún el mundo de Nueva Belleza y el Humo.

Pero es el trío formado por Tally, Zane y Shay el que lleva, en esta novela, todo el liderazgo del elenco de personajes mientras que David pierde, por el contrario, gran parte del peso que poseía en la novena precedente. A pesar de ello, sólo podemos resumir Perfección con una frase: otro sobresaliente para Westerfeld.

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