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Pathfinder

PathfinderCuando un autor tan conocido como Orson Scott Card lanza un nuevo libro al mercado hay dos posibilidades: que la obra en cuestión sea un refrito barato de alguno de sus best seller anteriores, o que aporte una historia nueva, totalmente desconectada de sus predecesoras, a pesar del riesgo de fracaso que esto pueda conllevar. Por suerte para todos los amantes del género de ciencia ficción y, sobre todo, para los seguidores de Scott Card, Pathfinder, la nueva novela del escritor norteamericano rompe con cualquier herencia traída de El juego de Ender hasta erigirse como una rival aventajada de sus hermanas mayores

Un misterio. Un chico capaz de viajar en el tiempo. Y una ciudad perdida tiempo atrás como escenario de intrigas, intentos de asesinato y amores imposibles, todo ello sin olvidar unas dosificadas porciones de suspense y fantasía. Estos son los ingredientes básicos de Pathfinder, la nueva obra del escritor Orson Scott Card, que reaparece en la escena literaria con una novela que poco o nada tiene que ver con El juego de Ender.

A simple vista, Pathfinder se enmarca en el género de la ciencia ficción que tan buenos resultados literarios, y económicos, reportó en su día a Scott Card. Pero, aunque la novela retoma números recursos narrativos de este género, también incorpora muchos toques que recuerdan en gran medida al género juvenil, sobre todo en cuanto a la construcción del protagonista, y al fantástico, que hace acto de presencia a través de los dones sobrenaturales que van apareciendo en algunos personajes de la novela.

Los viajes temporales se convierten, desde las primeras páginas, en el eje central del argumento, sobre el que acaban girando la mayoría de los acontecimientos y sucesos que se van desarrollando en la trama. Pero que no cunda el pánico. Esta vez son los propios protagonistas, y los poderes especiales con los que están dotados, los que permiten la traslación espacio-temporal, una nota de cierta originalidad que aporta a este recurso temático tan explotado un cierto aire de novedad.

En cuanto a los personajes, el más destacado de ellos es, sin lugar a dudas, el protagonista, Rigg, que no tarda en convertirse en una figura atractiva al lector e imprescindible en el conjunto argumental. Los dilemas a los que se enfrenta, asi como las decisiones que toma, resultan coherentes con la edad adolescente en la que se sitúa como también lo son los sentimientos y dudas que le abordan a lo largo de la novela. Todo esto, unido a la encrucijada de aliados y asesinos que rodean siempre su presencia, generan una conexión de simpatía con Rigg, que Scott Card consigue mantener hasta la última página de Pathfinder.

Dejando al margen la figura de Rigg, Ram, el co-protagonista del libro, es otro de los personajes que sobresale especialmente en la obra por su buena construcción narrativa. A pesar del estereotipado papel que le toca jugar en la trama como compañero paralelo de fatigas, consigue desmarcarse de las limitaciones de su función narrativa y desarrolla una personalidad propia, que logra no quedar eclipsada por la de Rigg.

Supuestamente, Pathfinder está catalogada como una novela juvenil pero la complejidad de la que hace alarde la novela en algunos de sus momentos culmen, pone en duda lo acertado de esta etiqueta. Las enraizadas explicaciones que aparecen diseminadas como contexto de los viajes temporales pueden resultar asequibles para lectores avanzados del género de la ciencia ficción pero no para aquellos que acaban de dejar Crepúsculo en la estantería y buscan en Pathfinder algo parecido.

Esto no significa, sin embargo, que la novela que nos ocupa sea poco recomendable o que haya llegado el momento de empezar a atestar el correo personal de Scott Card con peticiones para que retome, una vez más, el universo de Ender. Nada de eso. Pathfinder no sólo es una obra recomendable sino que, además, demuestra, por fin, que el talento literario de Scott Card no solamente se limita a la saga Enderverse sino que es capaz de crear nuevos universos narrativos tan seductores como los precedentes.

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