martes

Los ríos de Londres

Los ríos de LondresLos ríos de Londres es una novela de fantasía con toques del género negro y del sobrenatural en la que un joven policía tendrá que resolver un caso de asesinato muy particular, donde están involucrados fantasmas y fenómenos paranormales. A diferencia de otras obras de suspense, el crimen que mantiene en vilo a los protagonistas no se limita a una búsqueda sistemática de pruebas sino que en toda la investigación se entremezclan también componentes heredados de la fantasía narrativa con la labor policial hasta formar una mezcla original y convincente.

Ben Aaronovitch conduce toda la novela con un estilo natural, casi conversacional, en el que el escritor inglés se desprende de un lenguaje excesivamente complejo y se limita a dejar el protagonista todo el peso de la narración, llevada siempre en primera persona. Nada de largas descripciones ni reflexiones interioristas. Aaronovitch conduce al lector directamente al centro de la acción, evitando los rodeos lingüísticos y apostando por unas dosis de humor satírico para aderezar la narración.

Aaronovitch no opta en Los ríos de Londres por presentar los escenarios narrativos a través de dos mundos diferenciados y contrapuestos, el de los humanos normales por un lado y el de la magia por otro, como si ocurre en otras obras, sino que estos se mezclan y combinan de forma simbiótica, aportando un toque de mayor realismo a toda la obra. Las personas relacionadas con el mundo sobrenatural no se preocupan de ocultar su existencia sino que simplemente son los humanos normales los que prefieren no ver todo lo que ocurre a su alrededor. Una curiosa forma de justificar un entorno mágico que se mezcla con el día a día de la bulliciosa ciudad de Londres.

Aunque Los ríos de Londres empieza siendo una novela de desarrollo rápido, con un ritmo resuelto y sin pausas innecesarias, a partir de la mitad de la obra está combinación empieza a perder fuerza. El nivel de misterio y de magia se mantiene constantes pero la incorporación de diferentes líneas argumentales acaba por ralentizar el ritmo y sacrificar el buen tono de humor con el que se inicia la trama.

Los personajes de Los ríos de Londres, destacan, sobre todo, por su originalidad. La introducción en el elenco de figuras como la madre y el padre Támesis, personificaciones del río que atraviesa Londres, o de un protagonista que podría pasar perfectamente como una versión adulta de Harry Potter, ofrecen a la obra una imagen narrativa más interesante, muy diferente de las obras que comparten la estantería de fantasía urbana.

0 comentarios :

Publicar un comentario