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La torre prohibida

La torre prohibidaLa torre prohibida es una novela de terror escrita a cuatro manos gracias a la labor conjunta de dos escritores, David Zurdo y Ángel Gutiérrez, y que combina magistralmente una atmósfera opresiva y unos personajes al borde de la locura. Todo ello enmarcado en un escenario con tintes góticos: una clínica en la que ocurren sucesos extraños que conseguirán poner la piel de gallina al lector.

El protagonista de La torre prohibida es Jack, un paciente ingresado en una clínica de rehabilitación de la amnesia que, tras sufrir un accidente, pierde todos sus recuerdos. Pero lo que parece un centro de rehabilitación tranquilo, se transforma en una peligrosa cárcel en la que los pacientes desaparecen misteriosamente y en el que las pesadillas acosan día y noche a todos los residentes. La última novela ganadora del Premio Minotauro, es una obra muy diferente de los libros que en los últimos años se han alzado con este galardón. Sin reminiscencias de ciencia ficción o fantasía, La torre prohibida combina una trama cargada sobresaltos, suspense y misterio, con ligeros toques de material sobrenatural, hasta crear un argumento de terror sólido que sintetiza los elementos del género a la perfección.

Uno de los aciertos de La torre prohibida es la capacidad de David Zurdo y Ángel Gutiérrez para construir una atmósfera literaria única, que llega a resultar asfixiante en más de una ocasión pero que cumple a la perfección su función contextualizadora. Los escenarios recogen influencias de las novelas góticas del XIX, utilizando edificios abandonados, bosques prohibidos y ambientaciones tétricas para conseguir un efecto lúgubre que envuelve a los personajes hasta dominarlos por completo.

De hecho, los autores condensan muy acertadamente la mayor parte de las incógnitas de la novela en el propio escenario. Así, la torre anexa a la clínica, a la que los pacientes tienen prohibido pasar, no solo da título a esta novela sino que acaba convertida en el principal elemento conductor del argumento de la intriga del argumento.

Jack es un personaje que no deslumbra pero que tampoco decepciona. Cumple su función de guiar al lector a través de la historia y de mostrar, a través de su particular perspectiva, los extraños acontecimientos que rodean el hospital aunque sin llegar a destacar ni por complejidad ni por profundidad. Julia, la co-protagonista de la novela, sobresale aún menos como figura narrativa hasta quedar reducida a una mera figura complementaria.

Está claro que La torre prohibida no basa su fuerza narrativa en los personajes sino en la trama y, sobre todo en la ambientación, que bien valen un premio minotauro y que hacen olvidar al lector todas las limitaciones de los personajes.

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