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El temor de un hombre sabio

El temor de un hombre sabioSegundas partes nunca fueron buenas. O, al menos, ese es el dicho popular. Pero sí tomamos como ejemplo de este refrán la segunda novela de Patrick Rothfuss, El temor de un hombre sabio, la continuadora de la aclamada y excepcional El nombre del viento, el conocido proverbio resulta poco más que hilarante. En una demostración de potencial narrativo y capacidad intelectual, Rothfuss vuelve demostrarnos que su aplastante éxito editorial no fue algo fruto del azar y que es muy capaz de reinventarse y situar en las librerías otro best-seller incuestionable con su, cada vez más importante firma, bien serigrafiada en la portada.

La trama de El temor de un hombre sabio se inicia con unos primeros capítulos introductorios que sitúan al lector en los acontecimientos y los personajes de El nombre del viento de forma rápida y concisa, sin caer en los aburridos resúmenes que suelen ser habituales en los libros continuadores de grandes sagas. Tras esta rápida, y útil, contextualización, Rothfuss recupera la trama justo por donde la dejó en su primera novela.

Kvothe, ahora en la Universidad, no tarda en abandonar la tranquilidad de su lugar de estudio para embarcarse de nuevo en su particular persecución de los Chandiian y de la antigua orden de los caballeros Amyr. Sus viajes le llevarán por lugares desconocidos hasta ahora: desde la peligrosa corte del maer Alveron pasando por el misterioso bosque de Elol, hasta llegar al fantástico y bello reino de Fata. Una trama que mantiene la maestría narrativa de su predecesora pero que acaba convertida en una noria de sucesos que se desenvuelven con más rapidez que en El nombre del viento y que consiguen atrapar al público con la fuerza característica de Rothfuss.

Por supuesto, Kvothe vuelve a ser la estrella de esta nueva novela. Los sucesos de El temor de un hombre sabio están planteados para que el lector profundice en la complicada personalidad del protagonista de la saga y en la compleja mentalidad que el autor ya le implantó en la obra inicial de la saga. Con este libro, conocemos más a Kvothe y también logramos una mayor empatía con él, tanto, que los compases finales del libro, que asciende a más de 1200 páginas, nos dejan con ganas de saber más, de conocer más detalles sobre la vida de este carismático personaje que tiene la virtud de enamorar a todo aquel que se adentra en sus aventuras.

Otro de los detalles que no pasan desapercibidos en El temor de un hombre sabio son los excepcionales escenarios en los que se desarrollan los acontecimientos, perfectamente descritos por Rothfuss, y que están cargados de un colorido épico y fantástico que parece sacado de las epopeyas más clásicas. El detallismo con el que los espacios están definidos resulta tan minucioso que cada lugar por el que viaja Kvothe está imbuido de un realismo que supera las limitaciones narrativas de toda obra literaria, pero sin llegar a cansar por la excesiva minuciosidad con la que están descritos. Una reconstrucción espacial excepcional que merece, por sí misma, un sonoro aplauso.

Aunque el listón interpuesto por El nombre del viento era muy elevado, su sucesora cumple las expectativas de forma holgada hasta convertirse en un ejemplo claro de que los refranes no siempre son correctos. Con El temor de un hombre sabio entre las manos es posible decir que segundas partes sí son buenas.

1 comentarios :

Magnífico libro y estupenda saga. A la espera de la conclusión con una gran impaciencia

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